Por
Ignacio Rua
En el siglo XX los hechos registrados en las estadísticas históricas de Bolivia marcan que el bienestar alcanzado fue mínimo, con una fuerte dependencia de la ayuda internacional, principalmente de Estados Unidos, y con una fuerte concentración del poder y la riqueza en sectores privilegiados. Esto último, favorecido por los regímenes militares de facto que gobernaron a Bolivia, sobre todo, en la segunda mitad del siglo XX.
Juan Colque, secretrario del consulado
boliviano
La historia de Bolivia, como así también la de todos los países latinoamericanos, está marcada por la actuación de gobiernos militares de facto, los cuales han gobernado para ciertos sectores y con políticas de exclusión por medio de los métodos neoliberales llevados a cabo en sus gobiernos, por tal motivo las premisas que se firmaron en el tratado al momento de la creación de la Comunidad Andina de Naciones, no se llegaban a cumplir en su totalidad. Si bien las estadísticas marcan que el país estaba en continuo crecimiento debido al fortalecimiento de la zona por la creación de la CAN, las necesidades seguían siendo muy altas para el común de la población.
El desarrollo de la CAN fue años atrás afectado por la inestabilidad política y económica de los países que la conforman. La ausencia de una política financiara común, permitió al Fondo Monetario Internacional y al Banco Mundial la implantación de una economía de libre competencia y libre mercado, en los países de la Comunidad Andina, desarrollando una serie de cambios estructurales para retirar a los estados de la actividad económica y promocionar las labores de las empresas privadas a fin de lograr el rápido acceso del continente a la economía global.
En la década de los años noventa, dentro de la lógica del libre mercado, Bolivia realizó profundas reformas estructurales dirigidas a eliminar algunos de los factores que incidían en el escaso desarrollo de la economía y de las sociedades bolivianas. Dichas reformas comprendían fundamentalmente en la “capitalización”, como llamaron a las privatizaciones de las principales empresas públicas.
Una gran parte de este programa de reformas fue revertido a partir del año 2006, con la llegada de Evo Morales a la presidencia, ya que el modelo de desarrollo basado en el libre mercado ha sido sustituido por un modelo que prioriza el papel del Estado. Este cambio de paradigma de desarrollo se ha visto ampliamente favorecido por un cambio en el contexto internacional y con la creación de la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
El logro de mayores niveles de crecimiento económico ha sido motivo de permanente preocupación en Bolivia, puesto que el país presentaba un continuo y permanente retraso, respecto de otras economías de la región, en términos de ingreso por habitante. Bolivia ha venido aplicando durante 16 años (1989-2005) un modelo de desarrollo basado en el mercado, y en los últimos 9 años (2006-2015) se ha desplazado a un modelo de desarrollo en el cual es el Estado quien asume el papel protagónico.
Morales criticó fuertemente los tratados de libre comercio firmados por los gobiernos de Perú y Colombia con Estados Unidos, y apoyó al gobierno de Venezuela en su salida de la Comunidad Andina de Naciones en el año 2007. En la actualidad Bolivia pretende ser un integrante del Mercado Común del Sur (MERCOSUR), su postulación está en revisión, y por tal motivo daría fin a la integración de la CAN.
Por lo tanto en la historia de Bolivia, su integración a la Comunidad Andina de Naciones ha sido por momentos de gran aporte para el desarrollo, por lo que no se puede decir que haya fallado, pero fueron los gobiernos que llevaron adelante políticas en las que no eran incluidas las personas con más necesidades. En cambio, este sector de la población si fue incluido a partir del 2006 hasta la actualidad con el Gobierno de Evo Morales. El país lleva diez años de continuos crecimientos, con reducción de la deuda externa, aumento de las reservas internacionales y no ha dejado de bajar la pobreza extrema, que ha pasado del 38% al 20%. El Gobierno proyecta que Bolivia, por tercer año consecutivo, se ubique como el país con mayor crecimiento económico de Sudamérica. Además, confirmó que se alcanzará la meta prevista de expansión del Producto Interior Bruto (PIB) del 5% para 2016.
Por todo lo redactado anteriormente podemos dar cuenta que, la participación de Bolivia en la Comunidad Andina de Naciones ha sido el comienzo de la unidad en la región y de un crecimiento y desarrollo, y que a pesar de tener épocas de estancamiento, hoy en día es uno de los países latinoamericanos con mayor inclusión y crecimiento.
LINKS
Fuentes:
·
Consulado
boliviano en Argentina
0 comentarios :
Publicar un comentario