Por Bell Zaffalón
A partir del diez de diciembre de
2015 se dio un giro de 180 grados en todo los ámbitos de nuestro país, un
ejemplo de esto, en cuanto a la economía, es el pasaje de “Precios
cuidados” a “Precios claros”, y si bien el primer programa
implementado por el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, aún ‘sigue
vigente’ son pocas las marcas que se encuentran en marcadas en el mismo, y el
nuevo gobierno intenta implantar un sistema de comparación de precios como
medida para apalear la inflación.
Es notorio el interés por parte
de Cambiemos, de cambiar - valga redundancia – la utilización de ciertas
palabras ligadas con los periodos kirchneristas, tratando de vaciarlas de de
sentido, para generar una hegemonía propia. En este sentido se puede ver como
en vez de mejorar el programa Precios cuidados, lanzan uno llamado Precios
claros, denostando al anterior y haciendo cargo de la suba inflacionaria y
tarifazos de los últimos meses, a la “herencia” proveniente de los doce años
del proyecto “Nacional y Popular” iniciado en 2003 por Néstor Kirchner, y
declarando que en el segundo período – gracias a sus paquetes de políticas
económicas – va a bajar la inflación.
Esto que se habla ‘fácilmente’ es
algo que tiene características neoliberales y consecuencias graves para el
conjunto de la sociedad, y que de apoco es cada vez más visible en los usos y
costumbres, solo a la hora de consumir productos, sino que además, a la hora de
llenar la canasta básica y establecer el nivel de prioridades hacia adentro de una familia tipo.
Medidas neoliberales en 2016
En una
entrevista el empresario, Leo Bilanski,
nos comentó sobre como las políticas económicas que se tomaron a partir del 10
de diciembre de este año viraron su destino y marcaron un claro camino de
libertad para con los grandes conglomerados de empresas y medios concentrados.
No solo, imponiendo nuevos métodos de acción, sino que también vaciando de
contenido y capacidad alguna a programas – como precios cuidados – que fueron
iniciados por el gobierno anterior.
Lo cual es lamentable, porque
como nos comentaba Bilanski, Precios cuidados
fue un programa reconocido por su rentabilidad demostrada, así mismo nos
dijo que, de alguna forma era de esperar que sucediera esto dado que: “la nueva
administración habían hecho algunos anuncios de campaña que ellos inicialmente
no estaban de acuerdo con este programa”, así es que dado a no poder eliminarlo
de golpe se busco la forma de reducirlo “de los más de 500 productos que había
se bajo a 400”.
Por otro lado, modificaron la forma del ciclo que presentaba, y no se están
haciendo los controles necesarios, para “ir desarticulándolo”.
A esto se le
sumo el aumento de la canasta básica “descontrolado a tal punto que tuvieron
que dar marcha atrás y tuvieron que volver a aumentar la cantidad de productos
que había previamente”. Y, además, se redujo por una serie de medidas
económicas – como la devaluación – bajo el sueldo de los argentinos, lo que
dificulta la rentabilidad y el crecimiento de la economía.
¿Inflación
buena o mala?
“La inflación
es una variable, un indicador que puede servir como guía de la economía” nos
explicó el empresario que formo parte de Precios cuidados, y continuó: en el gobierno anterior se tomaba
este factor y se utilizaba para los precios, no dejando aumentar todos los
valores de los productos, además de que se usaba como una política las
paritarias para compensar el aumento inflacionario”. Esto es algo que en esta
nueva coyuntura no se está dando, en primer lugar porque se ha dado una
libertad para la colocación de precios a las marcas, y las paritarias por otro
lado, si bien siguen estando no logran resarcir a los empleados, que son los
potenciales consumidores.
En este
sentido, le consultamos acerca de las versiones por parte del gobierno que
afirman que en el segundo semestre bajaría la inflación, en tanto si esto va a
ser así y porque en tal caso, a lo que nos expresó que efectivamente podría
bajar pero que esto se va a dar por una caída de actividad económica: “las
empresas aumentan los precios, y esto lo pueden seguir haciendo
indefinidamente, pero cuando sean tan altos que el consumo decaiga y no sea mas
rentable, va a llegar un punto en donde la situación es insostenible y por una
parte comienzan a morir las PYMES, y por último las pequeñas y grandes empresas
van a tener que bajar los precios”.
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